22 de junio
A las 18,00 horas Adoración
Infantil al Santísimo
24 de junio
Festividad de San Juan
Bautista.
A las 12,00 horas el Sr. Obispo, don Luis Quinteiro Fiuza,
presidirá la celebración del Sacramento del Matrimonio de una pareja y el
Sacramento del Bautismo de dos niños.
SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZON
Durante el mes de junio la piedad popular cristiano orienta nuestro
espíritu hacia el misterio del Corazón de Jesús. Rico en misericordia hacia
todos los que están oprimidos por el pecado, el Sagrado Corazón es principio y
fundamento de paz y de verdadera esperanza. Jesús devuelve a todo hombre a la
comunión con el padre, atrayendo hacia sí mismo, desde la cruz, la mirada de
cuantos buscan la salvación. Su corazón traspasado es la fuente inagotable de
la caridad divina que perdona, regenera y devuelve la vida (San Juan Pablo II,
16-6-1991)
El amor de Dios es la trama
secreta que se encierra en el símbolo del Corazón de su hijo. Y en él surge una
llamada, una petición: responder con su mimo lenguaje. Responder con el
lenguaje del amor.
La corriente espiritual del
Corazón de Jesús surgió en los monasterios. De uno de ellos, Paray-le-Monial, y
por obra de una de sus monjas, Santa Margarita María de Alacoque, pasó a manos
del pueblo. Este origen nos habla de una espiritualidad exigente.
La devoción al Sagrado
Corazón es el reconocimiento de la persona de Jesús, el Señor, como
manifestación del amor de Dios. Pero es también la respuesta de toda la
humanidad a ese amor divino. Dios quiso amarnos en la persona de su hijos con
un corazón de hombre y al mismo tiempo recibir por medio de ese Corazón nuestro
amor y nuestra reparación.
Nuestra devoción propone una
aproximación a Dios más por el corazón que por la simple razón. Nos referimos a
una aproximación más intuitiva, más englobante, que supera la sola racionalidad
del misterio de Dios. Si Dios es amor, hablar de él con el lenguaje racional es
insuficiente. Busquemos el tiempo y el lugar para hacer lo mismo de un modo
peculiar.
SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
4 de junio
Jornada Pro Orantibus
Con el
lema «Generar
esperanza«, la Iglesia celebra el 4 de junio, solemnidad de la Santísima Trinidad, la Jornada
Pro Orantibus, dedicada a la vida contemplativa.
https://www.youtube.com/watch?v=XTbNV8hT30E&t=39s
¿Cuál es el mensaje de los obispos?
Los obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada resaltan
que en el “luminoso horizonte” de la vida contemplativa “está «generar
esperanza», que es el lema de la Jornada de este año.
Un lema que pone el foco en la esperanza ante una realidad en la
que “no es difícil encontrar motivos para la tristeza y la desazón: amanecemos
cada día con noticias de violencia, injusticia, egoísmo, exclusión, pobreza y
sinsentido”. También, a una escala más personal, “al mirar con
sinceridad nuestro interior y el conjunto de nuestras relaciones, nos
topamos con heridas y sinsabores que pueden ir sumiéndonos poco a poco en un
desaliento paralizante”.
Los obispos lamentan que “esta percepción amarga” parece haber
contagiado incluso a los más jóvenes, “entre quienes también se detectan
altas dosis de desmoralización y abatimiento, e incluso un preocupante aumento
de suicidios”. A ellos, recuerdan, se dirige con frecuencia el papa Francisco
para “instarlos vivamente a la esperanza”.
Así lo hizo en su mensaje a los jóvenes cubanos en 2015: Invito a la
esperanza, que «nos habla de una realidad que está enraizada en lo profundo del
ser humano, independientemente de las circunstancias concretas y los
condicionamientos históricos en que vive. Nos habla de una sed, de una
aspiración, de un anhelo de plenitud, de vida lograda, de un querer tocar lo
grande, lo que llena el corazón y eleva el espíritu hacia cosas grandes, como
la verdad, la bondad y la belleza, la justicia y el amor”. […] La
esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las
pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse
a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna».
La vida contemplativa alienta nuestra esperanza
Estas palabras -recogidas años después en la encíclica Fratelli tutti-
“pueden ayudarnos a reconocer, celebrar y orar por aquellos hermanos y
hermanas que, abrazando la vida contemplativa, alientan nuestra esperanza y la
requieren”. Ellos y ellas, matizan los obispos en su mensaje, “al renunciar
al espíritu mundano y entregar radicalmente la vida «a querer tocar lo grande
[…], la verdad, la bondad y la belleza, la justicia y el amor», se convierten
en parábola de la esperanza última para la Iglesia y para toda la humanidad”.
En cada convento y monasterio “la esperanza que brota de la fe en la
realidad última de Dios se hace carne cotidiana” al cultivar la
oración y la celebración; la fraternidad y la reconciliación; la hospitalidad y
la caridad; el trabajo y el descanso. Así, “cuantos caminamos tratando de dar
respuesta a la sed de una vida lograda en medio de tantas desdichas agradecemos
el testimonio de la vocación contemplativa, que se goza en buscar y esperar cada
día al Señor que viene para que todos tengamos vida, y vida en abundancia; para
que tengamos esperanza”.
Los contemplativos “también lanzan su mirada al resto del pueblo de Dios,
deseando recibir los dolores y las alegrías de este mundo para poder esperar
por todos y con todos”. Por eso, en esta Jornada Pro Orantibus “no
dejemos de acercarnos, si tenemos ocasión, a nuestros hermanos y hermanas
contemplativos, con el fin de compartir entre todos los consuelos y las fatigas
de los hombres y mujeres de esta tierra. Comprometámonos juntos en
la misión de generar esperanza donde haga más falta, donde más urgente sea el
anuncio del Señor resucitado. Y recemos también por ellos, para que puedan
recibir el sostén de nuestra plegaria sincera ante Dios y se vean apoyados en
su deseo de peregrinar sin desfallecer a la luz del rostro del Señor”.
Solemnidad del
Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo
11 de junio
DÍA Y COLECTA DE LA CARIDAD
"Somos comunidad. Somos esperanza"
“La solidaridad es pensar y actuar en términos de comunidad, de prioridad
de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos.
También es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la
desigualdad, la falta de trabajo, de tierra y de vivienda, la negación de los
derechos sociales y laborales.” (Francisco, Fratelli tutti 8)
https://www.youtube.com/watch?v=8DUOYYr7r3E&t=31s



